Autoestima y asertividad

Autoestima y asertividad: ¿conoces la relación?

¿Sabías que tu autoestima y la manera en la que te comunicas están estrechamente relacionadas?

Seguramente tengas alguna idea más o menos clara acerca de lo que es la autoestima, y lo mismo te ocurrirá con el concepto de asertividad, sin embargo, lo que quizá no conozcas es la relación que existe entre un estilo de comunicación poco asertivo y una autoestima dañada.

Podríamos definir la autoestima como la visión que tienen las personas de sí mismas y el valor que se dan. Al contrario de lo que se suele pensar, nuestra autoestima no será más alta por tener más éxito, poseer un mayor estatus social y profesional, o ser más atractivo, sino que ésta tiene que ver con el grado de satisfacción personal y, sobre todo, con cómo cada persona se habla y se juzga a sí misma.

La asertividad es un estilo de comunicación que implica la expresión clara y directa de nuestras necesidades, emociones y opiniones. Nos ayuda a defender nuestros derechos al mismo tiempo que respetamos los de los demás. Este tipo de comunicación se sitúa a medio camino entre dos extremos que están totalmente relacionados con una autoestima dañada: el agresivo y el inhibido o sumiso.

Cuando nos comunicamos de manera agresiva no tenemos en cuenta los deseos, derechos y necesidades del otro. Estamos únicamente centrados en nuestros intereses e imponemos nuestra postura para poder conseguirlos. Puede parecer que las personas en las que predomina este tipo de comunicación tienen una alta autoestima, sin embargo, detrás de esa fachada, se encuentra una falta de habilidad y un importante sentimiento de vulnerabilidad.

En el otro extremo nos encontramos con el estilo de comunicación inhibido o sumiso. Se caracteriza por colocar los derechos e intereses de los demás por encima de los propios. Muchas veces, las personas que habitualmente se comunican de este modo, callan sus deseos u opiniones y tienen dificultades para decir no, se comportan así para no molestar a los demás, y sobre todo, para evitar algo que temen en exceso, el conflicto con el otro.

Relación entre autoestima y asertividad

¿Qué tienen en común estos dos estilos de comunicación? Ambos albergan detrás un mismo problema de falta de autoestima, ambos buscan el reconocimiento y la valoración de los demás, basando en la obtención de éstos su valía personal.

Las personas con estilo agresivo echarán las culpas hacia fuera por cualquier comportamiento con el objetivo de preservar su imagen frente al resto, mientras que las personas con estilo inhibido, se culparán a sí mismas por cualquier error, además de evitar cualquier comportamiento que pueda poner en riesgo sus relaciones personales.

Las personas con una autoestima sana se aceptan tal y como son, no tienen problemas a la hora de plantear sus necesidades o  expresarse ante los demás cuando algo no les parece correcto o les hace daño. No necesitan la aprobación de su entorno, porque ya se reconocen como valiosas por sí mismas y consiguen mayores niveles de bienestar. Es decir: las personas con autoestima sana son capaces de comunicarse asertivamente.

¿Conocías la relación entre autoestima y asertividad? Cuéntanos tus experiencias o tus preocupaciones dejando un comentario en este artículo.

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