En el día de hoy, desde que te despertaste esta mañana, ¿en cuántos aspectos positivos tuyos has reparado?
Si eres consciente de las conductas y características que te agradan de ti mismo y a menudo las observas y disfrutas, ¡enhorabuena! Eres parte de un pequeño grupo que intenta tratarse con afecto.
Si no es así, puedes comenzar hoy mismo a beneficiarte de este hábito tan saludable.
A menudo, resulta difícil poner el foco de atención en lo que nos satisface de nosotros mismos, más bien atendemos a lo que no nos gusta para intentar corregirlo o nos lamentamos por no poseer ciertas capacidades. No es nada extraño que nos tratemos así, lo aprendimos hace tiempo, tanto en casa como en el colegio. Nos mostraron el camino señalándonos lo que debíamos corregir. Tan solo seguimos repitiendo la misma pauta.
Comienza por observarte y buscar conductas, logros, esfuerzos o cualidades propias que si las vieras en otras personas las valorarías positivamente, una vez encontradas, trata de reconocerlas del mismo modo que la reconocerías en los otros.
Cuando realices esta tarea te puedes encontrar con diferentes obstáculos:
donde te enseñaremos técnicas de autocompasión para que tu voz sea más compasiva contigo mismo